
Uno de los ingredientes más raros, preciosos y costosos en el arsenal de un perfumista, la madera oud a menudo se quema en los templos llenos de incienso de Bután. La exótica madera de rosa y el cardamomo dan paso a una mezcla ahumada de madera rara, madera de sándalo y vetiver. El haba tonka y el ámbar aportan calidez y sensualidad.