
Conjura los seductores encantos del archipiélago de la Maddalena en la escarpada isla de Cerdeña con sus incontables azules cristalinos, desde el azul hasta la medianoche, y una interminable variedad de playas de arena ultra blanca; uno siente el viento que sopla desde el mar y atraviesa altas montañas escarpadas, envuelto en el delicioso aroma de las hierbas silvestres mediterráneas.