
De niño, Yves Coueslant, uno de los fundadores de diptyque, pasaba sus veranos en Do Son, en la bahía de Ha-Long. La brisa marina llevaba consigo el embriagador y especiado aroma de las tuberosas. Do Son tiene la delicadeza y persistencia de un recuerdo de infancia en Indochina; un recuerdo de las flores en todo su deleite sensual.