
Es una sorprendente y preciosa incursión del diseño en la perfumería. Más que un mero frasco, es un objeto de alta costura que completa la experiencia de FLORABOTANICA. La impronta gráfica de rayas blancas y negras evoca la marca de Cristóbal Balenciaga. El gran tubo de líneas atrevidas se zambulle en el perfume floral como un tubo de ensayo esperando capturar la esencia secreta de las flores. Así creamos una paradoja sensorial entre la experimentación rigurosa y la poesía del espíritu de las plantas.