
Residente en la atmósfera, desciende con las alas extendidas. Ella grita: Haz el amor. Hacer una promesa. Haz que dure. A través de la ventana llega la posibilidad, una abertura. A través de la ventana sin barrotes, una cresta de nubes blancas. Envuélvase; unir las manos en perfecta unión. En una ráfaga de viento, con las alas desplegadas, ella se posa.